Como esperaba, Veronika volvió a llamarme.
Argumentó que habían desaparecido tres personas en la linde de un bosque. Dijo que había algo raro, que había que investigarlo.
Aún no sé por qué fui.
Nos desplazamos a Pittsbury. Es un pueblo pequeño, sólo tiene una cosa de especial: su reserva natural. He conocido un nuevo cazador, Tom. Parece que va a ayudarnos en el caso.
Tenemos tres personas desaparecidas, sin ningún tipo de relación aparente.
Como es lógico, pensé en ir a preguntarle al guardabosques, pero no me sirvió de mucho. Lo único que sacamos en claro de la gente de la gente de aquel pueblo, del comisario y del forense es que aquel era un pueblo tranquilo. Eso sí, con una fuerte tradición noruega, detalle que creo que Veronika odió profundamente.
Hemos encontrado los cuerpos. Más bien lo que queda de ellos. Hay una víctima más, esta vez un hombre, al contrario que las tres mujeres anteriores. De él sólo se han encontrado los intestinos y medio pulmón. Esta claro que hablamos de un animal salvaje.
Los restos que hemos encontrado tenían algo. En el esternón, había un símbolo tallado.
No sé que hago aquí.
Veronika me ha hablado de una criatura de las nuestras que podría encajar en los sucesos. Se trata de un Wendigo, una criatura con una fuerza y velocidad descomunales. Según Veronika, surgen de alguien que ha comido demasiada carne humana.
Un puñal de acero en el corazón y prender fuego a su cuerpo, esa es la manera de matarle. Pero primero, hay que cazarle. Empieza a gustarme.
Hay cuatro familias noruegas en Pittsbury, las fundadoras: Los Stanley, de los cuales no tenemos datos; los Harris, que han sido guardabosques desde siempre; los Smith, guardianes de la ley y el orden, y los Davison, los líderes.
Los hermanos guardabosques, el sheriff, y el alcalde.
¿Quién nos falta?
Veronika ha hablado con la abuela de los Harris. Yo, por otra parte, he preferido acercarme más al hermano pequeño. La abuela nos ha revelado bastantes datos referentes a leyendas. Wendigos, símbolos de sacrificio grabados en el esternón, y viejas tradiciones familiares. Le hemos encontrado.
Nathaniel ha muerto.
Pude ver como su hermano entraba en cólera y lo despedazaba sin piedad. No podría haber hecho nada aunque hubiera querido.
Pero me vengué. Le cazamos. Veronika, Tom, Mary Anne y yo le dimos caza. Quemamos su casa y todo lo que quedó de él lo redujimos a simples cenizas.
Nathaniel ha muerto como el último Harris de Pittsbury.
El maldito forense nos la estaba colando. Él era Stanley. Sólo era un pobre hombre sin mucha fuerza de voluntad.
Nos volvemos a casa. Con suerte podré dormir un poco.
jueves, 8 de agosto de 2013
Pittsbury
Publicado por Unknown en 3:44
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