San Francisco, 26 Enero 2013
Viajamos a San Franciso con prisa. Parece que hay tres mujeres que han sido agredidas con la casa cerrada a cal y canto. Dos hombres han sido asesinados con un corte profundo en el cuello, y hay un crío desaparecido.
Las mujeres tienen marcas de estrangulamiento en el cuello. Todas tienen en común que sus maridos pasan tiempo fuera de casa, viajando por negocios. Ninguna de esas mujeres tiene hijos. Sus nombres, Stacey Rodriguez, Maddie Andersen y Liseth Baker. Las tres tienen entre 28 y 30 años.
Los hombres asesinados son importantes empresarios, y ambos vivían solos. Les encontraron en casa con el cuello rajado. Sus nombres, Henry Blanc y Erik Brokovitz.
Jack Norris, el crío desaparecido, tiene sólo 16 años. Desapareció cuando estaba en el intituto.
Estos son los únicos datos que tenemos.
Hemos hablado con las mujeres agredidas. Las tres afirman que una mujer apareció a los pies de su cama antes de ser estranguladas. "Es culpa tuya". Eso les dijo esa mujer.
También hemos indagado datos sobre Jack Norris. Es hijo de madre soltera y tiene un hermano mayor que estudia en la facultad de derecho. La madre trabaja en el hospital.
Orianna es nueva en esto, casi tanto como yo. Es joven, pero tiene fuerza. Y sangre fría. Me gusta esta chica.
Hay un nexo de unión entre las tres mujeres. Sus maridos trabajan en la misma empresa. Hemos conseguido hablar con dos de ellos. Estudiaron juntos. Pertenecieron a la misma fraternidad.
Los tres son secretamente homosexuales. Llevan una doble vida.
Debería contar cuántas de las desapariciones que investigo acaban en marido homosexual que se fuga.
En una de las casas de las mujeres encontramos un libro de rituales. Parece que la hermandad se lo pasaba bien jugando con lo oculto. Puede que se les haya ido de las manos.
Hemos encontrado la identidad de la mujer que agredió a las esposas desdichadas. Su nombre, Mariah Anderson. También tenía una relación con esa fraternidad.
Vamos de camino a la facultad de económicas. William Norris, hermano de Jack, estudia al lado. Demasiada casualidad.
Jack Norris iba a ser un sacrificio.
Había un altar en la facultad. En aquella sala había al menos una veintena de espíritus que habían sido invocados. Jack estaba inconsciente. Pero había algo peor...habían invocado a un espíritu mayor, y se acercaba. Niñatos de mierda.
Destruimos el altar. Mary Anne pronunció un exorcismo que liberó al espíritu, para que pudiera descansar en paz. Los espíritus que se encontraban allí se volvieron contra sus invocadores, y cerraron las puertas con ellos dentro.
Veronika prendió fuego al lugar. Para purificarlo, dijo.
Dejamos a Jack en el hospital.
Los hombres asesinados no eran parte de nuestro caso. Puede que lo investigue de todos modos.
Mariah Anderson descansará en paz ahora, sabiendo que nada de lo que ocurría en esa facultad volverá a llevarse a cabo.
Adiós, San Francisco.
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